ALSA

Por Joaquín del Río

Percibo satisfacción en los medios asturianos a propósito del final de la huelga en la empresa de transportes ALSA, cuyo conflicto ha provocado muchas incomodidades a mis conciudadanos. Y me sorprende porque aún recuerdo los tiempos en que la firma de Cosmen Adelaida no tenía accidentes en mi tierra.

En aquellos tiempos, la Prensa regional llevaba un anuncio en portada a toda página (un faldón, se dice; en el argot profesional) y éste garantizaba que si un Alsa tenía un accidente se informara del accidente de "un autocar", de donde los asturianos deducían que viajar en estos autobuses era muy seguro.

Ya no es así ahora, cuando la sociedad anónima Autobuses de Luarca tiene su sede en Madrid y sus intereses repartidos por el mundo; hasta el punto de que Asturias es apenas un lugar en el mapa donde nació el patriarca.

La verdad es que también es el territorio donde viven alguno de los vástagos de aquel cristiano (nunca mejor dicho, ya que Don José fue un activo miembro del Opus Dei), pero eso cotiza poco en el mundo del dinero; así que he de entender que a mis medios paisanos les importe más que una empresa vuelva a prestar sus servicios que la buena fama de su marca.


Es lo que va de ayer a hoy en esta tierra que aún no sabe en qué mundo vive...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Chinorris

La costurera Susana retrasa la hora del PSOE