EDITORIAL / En el ecuador

Falta una semana para las elecciones generales del 20D y, por encima de cualquier otro tema, está clara una cosa: se celebrarán a carra de perro, con los votantes eligiendo entre Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Aunque el sistema español no es presidencialista, sino parlamentario; de modo que las urnas eligen diputados y son estos los que designan al jefe del Gobierno.

Así que en Asturias se vota por la gente local de las formaciones nacionales y a nadie parece importar a quién va a apoyar. La prueba de ello es que los candidatos para el Congreso son desconocidos: Susana López Ares por el PP; Adriana Lastra por el PSOE; Sofía Castañón por Podemos, Manuel Orviz por Izquierda Unida e Ignacio Prendes por Ciudadanos.

Todos ellos están donde están por haberse movido bien en sus respectivos entornos, lo que confirma que el 20D podrá ser –si acaso– la última votación sólo con siglas tradicionales, pero no será el principio de una nueva forma de hacer política, como proclaman algunos... al menos en esta tierra, donde el favor de las cúpulas sigue siendo determinante para estar en las listas.

Ese favor político es, de hecho, el único mérito para los tres aspirantes tradicionales (Ares, Lastra y Orviz), en tanto que los dos nuevos tienen alguna experiencia profesional puertas afuera de esa actividad: Prendes como abogado y Castañón como escritora.

Al cruzar el ecuador de la campaña, también está claro que la próxima legislatura será la de los acuerdos, ya que ningún partido obtendrá mayoría suficiente para gobernar solo, según todas las encuestas. Y a partir de ahí todo es incertidumbre, ya que –puestos a negociar– los partidos son capaces de cualquier cosa, como demuestran Oviedo y Gijón (por no ir más lejos).

Comentarios

Entradas populares de este blog

La costurera Susana retrasa la hora del PSOE

Guerras muy destructivas amenazan la Humanidad