Refugiados

Por Marisa Babiano

A la plutocracia imperante, gracias a los multinacionalistos, los refugiados o personas que necesiten asilo porque corran peligro en sus países de origen les importan un pimiento. Este necrosistema se alimenta de los beneficios que va obteniendo a consta de ir haciendo lo que le va dando la gana allí donde se le antoje ir, el mundo y lo que hay en él es suyo, por eso se desternillan de la risa cada vez que hay una cumbre climática, o por ejemplo, sin ir más lejos con “las reformas” llevadas a cabo en países como España.

Si construyen armas, tienen que beneficiarse con su venta, por eso necesitan guerras, si fabrican medicamentos, tienen que beneficiarse con las enfermedades y hacer más medicamentos para los efectos secundarios de esos medicamentos y el cuento de nunca acabar; si viven de negociar con el dinero, los beneficios serán para ellos y sus pérdidas la pagará la población, que es de la que se aprovechan con las llamadas “crisis” por parte de los neoliberalistos-capitalistos; si necesitan políticos y leyes que les sirvan los “construyen” a través de 1)los medios de comunicación a quienes pagan, y 2) del control de la población por medio de internet.

Menudo chollo-poder han encontrado los multinacionalistos y los gobiernos que les sirven, ya nos lo dejó claro Edward Snowden “la vigilancia no tiene que ver con la seguridad, tiene que ver con el poder”.

A través de las redes y de la tv y de la interacción entre ambas, y además en tiempo real, preparan opiniones y formaciones de convicciones, y van viendo cómo van calando, para seguir manipulando el pensamiento y los sentimientos y aprobar “leyes adecuadas” para lograr en la población una sumisión total y conformismo.

Además, la publicidad sigue estando presente en esta economía de mercado para la que competir lo es todo, aderezando los mensajes con los roles y estereotipos de género “muy apropiados” con la de economía de pensamiento que necesita un anuncio para conseguir vender un producto que no se necesita, asociándolo a una emoción interesadas en el consumismo, no en el amor propio y la empatía.

Podemos decir que a la gente se la permite sentir a través de la publicidad, o sea los sentimientos y las emociones asociadas al mercado…

Así, si los plutócratas mediante los Gobiernos que construyen, dirigen a la población hacia la sumisión, por medio de la pobreza del propio pensamiento, para anular la capacidad crítica y la creatividad, y se la hace experta en el desconocimiento de la propia afectividad y emocionalidad eliminando el amor propio y la empatía, preparándola para competir (lo que significa agresividad); si además sumamos a todo esto las crisis económicas que provocan, no es de extrañar que se vean escenas como las que vemos en las alambradas construidas por la UE, (esa misma que fue premiada con el Nobel de la Paz ni más, ni menos), y tampoco tiene que resultar raro ver que no solo que las izquierdas estén mal vistas, sino que están logrando que avancen las extremas derechas y las xenofobias.

Es sorprendente ver cómo se “avanza” en robótica la cual combina diversas disciplinas: mecánica, electrónica, informática, inteligencia artificial… y sin embargo qué poco se progresa en la inteligencia afectiva del amor propio, la dignidad y la empatía, así nos va…

Como ejemplo cercano y reciente de la estupidez a la que nos conduce este necrosistema y el analfabetismo afectivo sobre amor propio, dignidad y empatía, lo que ocurrió ayer en la Plaza Mayor de Madrid con los hinchas del PSV.

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