Todo se iba al rojo

Por Joaquín del Río

El conocido sindicalista José Ángel Fernández Villa (que estuvo en la Ejecutiva Federal del PSOE de la reconversión y empezó siendo secretario general del SOMA y acabó siéndolo del SOMA-FITAG-UGT, lo que en Asturias se llama 'so-mafia-UGT') hizo su fortuna opaca (más de un millón y medio de euros, que ha regulado al socaire de las medidas de Cristóbal Montoro) sobre la base de las dietas de Hunosa, empresa que le pagaba a él todo el dinero de sus miembros para que lo distribuyera entre sus compañeros, algo que él nunca hizo.

Así lo establece la unidad de la Guardia Civil que le está investigando, aunque ello no será confirmado porque el protagonista dice sufrir una demencia senil que le impide recordar el pasado. Y es una pena, porque a todo el mundo le gustaría recordar cuando quitaba y ponía presidentes, consejeros, jefes de servicio, directores de periódico, etcétera.

Villa es en Asturias un hombre muy parecido a lo que fue en Polonia Lech Walesa, que infundía terror por lo bajini, pero que fue derrotado en cuanto salió a plena de luz del día. El líder de Solidarnösç se hizo un nombre enfrentándose clandestinamente a la URSS (con el apoyo de su paisano Wojtyla, el papa), pero se vino abajo cuando tuvo que presentarse ante los suyos a cara descubierta.

Villa es el factótum de las prejubilaciones mineras que tanto ofenden al resto de los españoles: porque aquí un minero de cuarentaytantos se puede ir para casa con miles de euros sin necesidad de volver a trabajar en su vida... miles de euros de pensión más los que pueda cobrar cholleando ilegalmente y los que logre su mujer de la PAC por el terreno o el ganado que ambos tienen. En fin, unas condiciones que convierten la antigua épica minera en una aristocracia obrera.

Y esas costuras de aristocracia obrera se rompen cuando hay que defender que para esta gente el corazón siga en la izquierda y la cartera a la derecha, como en el reciente debate de investidura de Pedro Sánchez. A los socialistas les dolía casarse con Ciudadanos y con Podemos; y ello fue especialmente cruento en Asturias, donde la Federación Socialista se vino abajo, porque unos estaban con unos y otros con otros.

La minería del carbón –que hay en Asturias, pero también en otros sitios– es un anacronismo que combate hasta Podemos (por indicación de EQUO), ya que costó mucho llegar aquí y será muy caro llegar hasta donde se pueda ir (sea donde sea, que nadie lo sea).

A día de hoy, el abastecimiento por carbón es la energía más contaminante, aunque hay alternativas que prometen cosas mejores, dice Podemos; habrá que verlas...

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