El Che

Por Joaquín del Río

Leo que en Cannes acaba de presentarse una serie de televisión que fábula sobre la figura de Ernesto Guevara de la Serna, el más famoso guerrillero de todos los tiempos (excepto, si acaso, Jesús de Nazareth, quien para alguna gente es Jesucristo... lo que ya es otra cosa). Y me parece mal, como aficionado a la Historia que soy; porque el Che es uno de los personajes más documentados de la Humanidad. Así que fantasear con su vida no ha lugar.

No voy a ser yo quien niegue que la vida de Ernesto merece un guión: sus estudios de Medicina en Buenos Aires, su viaje iniciático por América Latina, su participación en la Revolución Cubana, su estancia en el Congo, su muerte en Bolivia... Lo que no merece es fabulación, ya que todo en su vida es muy conocido (lo cuentan, al menos, las biografías de Jon Lee Anderson y Paco Ignacio Taibo II).

En realidad, Guevara nunca debió de imaginarse a sí mismo como icono para nadie; y lo es para mucha gente desde que le fotografió Korba, cuya imagen está en camisetas, pósteres y toda clase de merchandising desde hace décadas... aunque reducir a ello su pensamiento político es como suponer que todo el científico Albert Einstein está en la famosa imagen en que saca la lengua al fotógrafo.

Una sociedad tan frívola como la actual seguramente no está interesada en conocer a sus personajes más allá de lo que se vea en las fotografías, pero de ahí a pensar que se puede conocer a un guerrillero sólo con ver una serie de televisión aún hay un trecho... el mismo que separa a Pablo Escobar de 'Narcos', sin ir más lejos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Chinorris

La costurera Susana retrasa la hora del PSOE