Chinorris

Por Joaquín del Río

Los aficionados a las motocicletas han despedido a su compañero José Julio Heres (conocido como 'Chinorris') con una procesión motorizada y silenciosa que llenó Gijón de sentimiento. Y más allá del 'shock' del momento, alguna razón debe de tener el sector cuando señala la pintura en la vía y los quitamiedos como causantes de este fallecimiento.

Por consejo de un amigo del gremio, comprobé anoche que las pintadas en el asfalto son como una mancha de aceite para el peatón, así que no quiero imaginar lo que pueden ser para una máquina de media tonelada. Y el peligro del quitamiedos se ve desde el coche.

Así es que evitar más muertes de motociclistas es sólo cuestión de voluntad política: basta con pintar las carreteras con una pintura rugosa y duplicar los quitamiedos, para que nadie se cuele debajo.

En un mundo dominado por el coche, los moteros (llamémoslos ya como a ellos les gusta) son minoría. Pero también tienen sus derechos. Y la muerte de Chinorris no sería inútil si los pusiera encima de la mesa. Que así sea... ¡Y hasta siempre, paisano!

Comentarios

  1. Gracias por tu apoyo a la familia motera. Toda colaboración es poca. Esperemos que con la insistencia, desde distintos ámbitos, acabemos consiguiendo que la administración se conciencie, de una vez, de la urgencia necesidad de solucionar las pintura y los guardarailes.

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